17 jul 2011

Juguetes eróticos I: ¿amigos o enemigos?



Tenía muchas ganas de hablar de este tema porque me resultan bastante curiosas las distintas opiniones que existen al respecto.

En el mercado hay muchos tipos de juguetitos sexuales: dildos (consoladores sin vibración), bolas chinas, bolas tahilandesas, estimuladores (preparados para el punto G y el punto P), vibradores, masturbadores, anillos, ... y dentro de cada grupo, encuentras de distintos materiales, formas, grosores y texturas para dar rienda suelta a tu imaginación.

Por lo general, se piensa que este tipo de juguetes va destinado al mercado de uso individual, pero en pareja se puede disfrutar muchísimo más.

"Recuerdo cuando empecé a usar juguetitos con mi pareja. Me ató a la cama y estaba completamente a su merced. Estaba muy muy nerviosa, no sabía qué iba a hacer primero ni hasta dónde llegaríamos ese día" - Me cuenta una de las lectoras - "...Pero fue increible. Pasado un tiempo no existen nervios y a medida que se usan más, más cosas se te ocurren para jugar".


Pero como en todo lo que viene siendo el sexo, encontramos ciertos tabúes causados por la vergüenza y el miedo al qué dirán.
Los hombres suelen ser los más afectados, aunque va surgiendo una nueva línea movida por su curiosidad entre los más atrevidos de la cuál ya hablaré más adelante (pegging).
Al ser mujer, no sé exactamente qué se les puede pasar por la cabeza (por lo que me gustaría que algún lector masculino pudiera comentar al respecto), no sé si es porque se sienten amenazados, porque temen que luego sus parejas le digan "ahora te toca a ti" o...  no sé.
De ser así, tranquilizaos. No temáis a que un dildo pueda sustituir a vuestro miembro en la relación, porque no lo hará por muy largo o grueso que sea. Tampoco temáis a que vuestra chica quiera jugar con vosotros. En una relación nadie tiene que obligar a nadie a usar nada, pero...siento decíroslo: vosotros os lo perdéis. Y sobre todo, no os pongáis celosos de que vuestras chicas usen en vuestra ausencia sus juguetitos. Sois los primeros en saber que masturbarse relaja, que ella lo use cuando no estáis, no implica que no se sienta satisfecha contigo, simplemente quiere pasar un buen rato en soledad.

"Mi chico no podía ver mi vibrador. Lo odiaba. Le propuse jugar con él para estimular distintas zonas del cuerpo, pero era imposible. Creo que se sentía amenazado. Tampoco podía contarle mis experiencias a solas porque entraba en cólera. Un día hasta estuvo a punto de tirármelo."


Entre las distintas parejas con las que he hablado e incluyendo mis propias experiencias en el tema, hay una gran diferencia. Por lo general, aquellas que disfrutan de una vida sexual plena cargada de imaginación y sin tapujos, suelen tener otro brillo distinto en los ojos. Compartir este tipo de experiencias une y aumenta la confianza. Ahora, también os digo que cada pareja tiene un ritmo y hay que respetarlo.

"Jamás pensé que terminaría haciéndole el amor a mi pareja penetrada con un consolador por detrás. Se nos ocurrió sobre la marcha mientras jugábamos. Estoy a la espera de que él se anime a probarlo, jaja" - Me comenta otra de las lectoras entre risas.


Porque todo va poco a poco y no se puede forzar ni el deseo ni la curiosidad del otro. El verdadero placer se encuentra en el deseo de experimentar aquello que has imaginado. Por eso os digo que no miréis con malos ojos si vuestra pareja os pide algún día incluir algún juguete, animaos a darle su capricho e incluso a probarlo. Simplemente, relajaos, disfrutad y dejaros llevar.

13 jul 2011

Los preliminares


Con este tema me he encontrado de todo un poco: gente que piensa que están sobrevalorados y gente que cree que son necesarios. Como otras tantas cosas, es algo que la pareja debe decidir y aunque parezca mentira, el tiempo es uno de los máximos factores decisivos.

La mayoría de las parejas jóvenes que suelen tener relaciones de pareja relámpago (relaciones que no llegan a cumplir el año), suelen pasar por completo de los preliminares porque no encuentran un lugar donde estar tranquilamente intimando durante un largo rato o porque ambas partes se encuentran demasiado excitadas como para andarse con rodeos.

Personalmente, a medida que compartes tu tiempo con una persona, el ansia viva se va transformando en un deseo más constante que hace querer descubrir todas las formas posibles de dar placer a la pareja, haciendo que éste, además, sea más largo y duradero. Y ahí es donde entran los preliminares. ¿Por qué? Pues porque cuando deseas algo de una forma tan carnal, el "demorarlo" hace que el resultado sea más placentero.

Tomaros vuestro tiempo. Besos lentos y sensuales que aumenten vuestro deseo, caricias que lentamente os desnuden, cosquillas y masajes por todo el cuerpo, con las manos, las uñas, los labios, la lengua, pequeños mordiscos,... saboreando el cuerpo del otro mientras intentas mantener la mirada en los ojos de tu pareja. Entre unas y otras, puedes introducir masturbaciones y sexo oral, pero no te lances a ello de inmediato, recuerda, lo que se intenta es prolongar ese deseo y amplificarlo. Para ello, hay que buscar las zonas erógenas de tu pareja. Lo ideal sería que yo no os dijera cuáles son, que entre vosotros intentárais descubrirlas, probando, lo que puede ser muy muy interesante, pero entonces me conozco a más de uno que se me echaría encima. Así que tomad buena nota y ¡a practicar!:



LAS ZONAS ERÓGENAS
  • Pies: masajéalos con presión para evitar las cosquillas y prueba a chupar algún dedo.
  • Tobillos: acarícialos con movimientos circulares y bésalos jugando con la lengua.
  • Detrás de las rodillas: acaricia o lame esta zona con mucha suavidad.
  • Muslos: acaricia, besa y lame, sobre todo por la parte interior cercana a la vagina (en el caso de las mujeres)
  • Vagina: NO vayas a meter el dedo o a creerte Dj a la primera. Acarícialo suavemente recorriendo cada uno de sus labios, bésalo, juega con tu lengua por todo su alrededor,...
  • Perineo: Tócala con la yema de tus dedos, bésala o mueve tu lengua haciendo presión con movimientos circulares. ¡Le encantará!
  • Pene y escroto: céntrate en su cabeza. Acaricia, besa, lame e incluso succiona (sin pasarse)
  • Culo: acaricia, besa y ¡muerde sus glúteos!, estrújalos con tus manos y si te atreves, besa y lame su ano. Alucinará.
  • Abdomen: besa de forma esporádica y juega con tu lengua o nariz con su ombligo.
  • Pecho/s: En el caso de ser mujer, acarícialos con un dedo, recorriendo toda su forma, estrújalos (sin pasarse); en ambos casos: besa, lame, succiona y muerde (con suavidad).
  • Espalda: comienza desde la nuca con besos suaves y termina en la parte superior de los glúteos. Juega con tu lengua de arriba a abajo recorriendo despacio toda su espalda.
  • Manos y muñecas: masajea la palma de sus manos y chúpale algún dedo, pero no todos mientras masajeas su muñeca.
  • Cuello: retírale el cabello con suavidad y acércate lentamente, que note primero tu respiración, tus labios, tu lengua, tus dientes, ...
  • Orejas: susúrrale algo sexy, morboso, que le haga estremecerse y seguidamente mordisquea su lóbulo.
  • Cabeza: acaricia su rostro y masajea con presión toda la parte trasera de su cabeza. 

Si, además, sois una pareja a la que os encantan los juegos, te recomiendo usar plumas/plumeros, vendar los ojos e incluso ¡atar a tu pareja! De esa forma te aseguras que su tortura será completamente placentera y ¡que no podrá huir!
Por otro lado, existen en el mercado aceites y lubricantes de sabores que pueden darle un plus a la estimulación. Si te preocupa ponerlo todo perdido, hay sábanas impermeables y ¡hasta con bordes hinchables para que no desborde! Os recomiendo que echéis un ojo a las tiendas online que os he puesto en la columna de la derecha ;)

8 jul 2011

La higiene es MUY importante

Antes de empezar a tratar otros temas, y por los comentarios que algunos me habéis hecho ya por correo, me gustaría comenzar con La Higiene. Es algo básico y que a todos nos parece obvio, pero a la hora de la verdad, parece que se deja un poco de lado... ¡¡por vergüenza!!

Algunas me habéis comentado que os habéis encontrado en la situación de ir a realizar sexo oral con vuestra pareja o alguien eventual y su miembro desprendía un aroma non grato; pero por vergüenza de uno de no querer romper el momento yendo al baño y por vergüenza de la otra por no cortar el rollo ha terminado haciéndolo con rintintín. Lo siento mucho pero tengo que echaros la bronca. ¡¡¿Qué os pasa?!! Vamos a ver, en el caso de las parejas... ¡¡es tu pareja!! Deberías tener la confianza suficiente para decirle: "oye, lávate" tanto él, como ella. -"Es que es mi pareja y me da un poco igual"- ¡YA! Digo yo que mejor lo pasaréis si "huele a rosas", porque la entrega es plena y por consiguiente, el placer también.

Ahora que es verano, hace calor, se suda, a parte de que hay alimentos como los espárragos, las coles, etc que tras su ingesta, influyen en el olor de nuestras partes nobles. Por ello no está demás ir al baño momentos antes de mantener sexo oral. También está el mito de los calzoncillos con los hombres, que como dicen, tienen cuatro puestas: por delante, por detrás, se pone del revés y se repite la operación. Vamos, que un calzoncillo les puede durar fácilmente una semana entera. MAAAAAAL. Pero eso es otra cuestión que no voy a tratar aquí. Sigo con lo que estaba: echándoos la bronca :)

Para aquellas personas que mantienen sexo oral con personas eventuales, si os encontráis en lugares no provistos de un lavabo, véase como ejemplo un coche, id provistas de condones con sabores. Supuestamente, todas deberíamos realizar felaciones con preservativo puesto, pero como ya se sabe, sólo un 10% de la población lo hace (cosa que todas deberíamos hacer siempre que la persona no fuera de plena confianza), así que en el caso de os encontréis en una situación como ésta, siempre podéis sacar uno con sabor a fresa, por ejemplo, y decirle que "sin precaución no hay felación". Listo. Eso si no queréis ser más directas y decir claramente: "Oye, yo así no te la chupo" y poneros a otras cosas.

Y quien habla de la parte de delante, habla de la parte de detrás. El mayor de los prejuicios respecto a todas las prácticas sexuales como la clásica "dar por culo" hasta algunas como el pegging que se están poniendo de moda [dos cosas: 1) ya era hora que empezara a haber igualdad y 2) cuidado chicas con poner la excusa de: "si yo lo pruebo tu también y si no, nada", porque a lo mejor ya no os surte efecto y os encontráis con una respuesta afirmativa ;P ] vienen producidas por la repulsión a lo que la función del culo se refiere. "Es que es un orificio de salida, no de entrada" dicen muchas/os; ahora perdonadme por mi brusquedad pero el coño estrictamente también lo es (aunque biológicamente también está preparado para ser de entrada): sale la orina, sale la menstruación, el flujo vaginal y ¡hasta tu saliste por ahí!. Estrictamente los únicos orificios de entrada serían la boca (los alimentos), la nariz (el aire) y los oídos (el sonido),... dudo mucho que la gente que se atreve a afimar tal frase se dedique a la penetración por estos dos últimos. Si no quieres practicar la penetración anal, exprésalo cláramente, pero no te refugies bajo exusas porque termina siendo peor. Pero a lo que iba, mientras la higiene esté siempre presente, los prejuicios quedan obsoletos. Disfrutar del buen sexo implica una clara entrega, un dejarse llevar y que surja lo que el cuerpo te pida.
Como me dijo un amigo mío: "Al fin y al cabo, todos somos animales"

6 jul 2011

El sexo, ¿lo es todo en una pareja?

A veces me pregunto si inconscientemente el sexo ha sido el causante de algunas de las rupturas que he tenido. Durante los últimos años, me han venido preguntas a la cabeza tales como ¿puede ser el causante de una ruptura pese a que la relación funcione en los demás aspectos? ¿Es la razón básica de las infidelidades? ¿Importa tanto ser primerizo?...

El sexo es un factor que hay que tener en cuenta en una relación, por muy románticos e idílicos que seáis. Es un deseo que tenemos y que quiere ser saciado. Hay personas que son más predispuestas, hay otras que no lo son tanto, hay gente con una mente más abierta, otra con una más tradicional, pero todas, absolutamente todas, necesitan saciar su apetito.
Se pueden dar casos en los que dos personas que se llevan muy bien, se divierten y comparten aficiones, dejen una relación a causa del sexo porque "sean incompatibles" (¡ojo! lo pongo entre comillas). También existen relaciones en las que pese a quererse mucho mutuamente, tienen infidelidades detrás.
Y, ¿a qué se debe todo esto?
A la COMUNICACIÓN.
Es la base de toda relación. Mantener una buena comunicación implica compartir con tu pareja tus deseos sexuales, tus inquietudes, tanto lo bueno, como lo malo, sin sentirse juzgado. Esto implica mantener diálogos activos sobre la sexualidad de cada uno.

Recuerdo que tuve una relación en la que la convivencia era casi perfecta, compartíamos muchas de nuestras aficiones y nos lo pasábamos muy bien juntos... pero en la cama todo era muy distinto. Al principio de la relación el sexo era muy activo y poco a poco se fue apagando hasta no tener una relación en meses. Si, hablábamos de esto me gusta, esto no me gusta... pero muy restringido. Parecía que ninguno de los dos se atrevía a contarle al otro lo que realmente quería hacer y al final, sexualmente hablando, nuestras relaciones terminaron siendo aburridas y predecibles.

Por desgracia, esta situación se suele dar en la mayoría de los casos y no es que el sexo sea malo, es que la comunicación no es buena. La gente no tiene infidelidades porque sí, es porque encuentran en otras personas lo que no tienen en su pareja que, generalmente, son fantasías sexuales del tipo que sean. Se sienten tan avergonzados por la presión social, que les es más sencillo buscar en un desconocido aquello que quieren experimentar, que comentárselo a su pareja y practicarlo juntos.

Conozco muchos casos en los que al no haber saciado su apetito con su pareja durante el coito, al llegar a casa se masturban. ¿Por qué hacer eso? Mastúrbate con tu pareja o mejor, haz que ella termine el trabajo manualmente. Tener relaciones sexuales no implica mantener una penetración sin más con cuatro sobeteos. Mantener relaciones sexuales implica un diálogo y una puesta en práctica, querer dar tanto placer como el que se espera recibir, sin prejuicios. Sentirse cómodos desnudos uno delante del otro y estar ambos dos predispuestos a satisfacer los deseos del otro. Con esto no digo que haya que optar por la sumisión. No. El RESPETO es fundamental. No hay que obligar a nadie a hacer algo que no quiera. Por eso insisto en que para tener buen sexo, lo primero es tener buena comunicación.

Para aquellos que son primerizos y se sienten inseguros, lo importante no es tener una gran lista a tus espaldas, es mejor mantener unas buenas ganas y una mente abierta, dispuesta a aprender todo aquello que quiera enseñarte tu pareja. Piensa que todos somos vírgenes al principio con cada relación, ya que cada persona es de una forma y tiene unos gustos diferentes a los demás. Como diría aquel: túmbate y disfruta :)


Mi primera "fap fap"

Recuerdo, vagamente, aquellos tiempos de instituto en los que el sexo comenzaba a abrirse paso en mi vida. Recuerdo que un día, una de mis amigas se acercó al grupo y nos preguntó aquella pregunta que abre un nuevo tema de conversación para siempre en todas las quedadas: "¿vosotras os masturbáis?" Nadie contestó de inmediato. Todas empezamos a desviar la mirada y a mirarnos unas a otras con una sonrisilla. Sinceramente, me esperaba que todas lo hubieran probado, pero me sorprendió ver que había ciertas reticencias al respecto:
"¡Oh, no!, me da asco" "¿Yo? ¿Meterme los dedos ahí? ¡quita! ¡quita!" En su día me lo pregunté hacia mis adentros y hoy en día, aquellas mujeres que niegan hacerlo, me traen el mismo pensamiento: "¿será verdad?" No las culpo. Sigue habiendo muchos tabúes en nuestra sociedad respecto al sexo. Y me da pena, porque se tiene la imagen de que el sexo, siempre que se salga de lo que denominan "normal" (coito tradicional en pareja), está tachado de sucio, guarro, pecado y todos los males habidos y por haber. El sexo es una práctica sana que se puede practicar tanto individualmente, como en pareja, en trío o en grupo. Todo depende de tus inquietudes y de tus propios principios y/o tabúes. Todos nos hemos masturbado alguna vez, es un hecho, otra cosa es que queramos reconocerlo. Y a todos nos gusta. Si alguien dice que no se masturba -salvo que esté practicando algún voto de castidad o por decisión propia- miente.

"Recuerdo que cuando volví a casa, me metí en el baño, me la miré y empecé a tocarla. Me daba gusto así que seguí. Noté como se incrementaba la sensación y quería sentir más, aunque me daba miedo lo que podía pasar. Justo cuando me acercaba al climax, vinieron mis padres y del conjunto de sensaciones, puse todo perdido. Menos mal que la puerta estaba cerrada." - "Yo, en cambio, empecé porque vi gesticular a unos chicos en un campamento como se la meneaban. Me entró curiosidad y cuando llegué a casa me puse manos a la obra. Al principio paraba antes de llegar por miedo o por desconocimiento, pero tras un par de veces, llegué"- Me comentaban unos amigos tomando un café - "Me daba mucho asco manchar, pero merecía la pena pagar ese precio" ¿Sinceramente? Les envidio. Recuerdan perfectamente ese momento. Yo lo tengo bastante difuso y no sé en qué momento exacto empecé a masturbarme. Lo que si recuerdo es el sentimiento que me rodeaba, de no saber si lo que hacía estaba bien, si era ético. Todo estaba tapado bajo un velo secreto y aún no existía internet. Pero me gustaba esa sensación, a parte de que me relajaba, así que bien o mal, yo seguía haciéndolo. Años después, descubrir que era una práctica normal supuso un gran alivio. Y hasta ahora, sigo practicándolo sola y en compañía de mi pareja.

Quiénes somos y qué pretendemos

Sexlandshare es un blog destinado a tratar cuestiones relacionadas con el sexo sin prejuicio alguno y con el máximo respeto. Cuéntanos tus experiencias o pregunta aquello que te intriga mediante un comentario o escribiéndonos un correo a: sexlandshare.sls@gmail.com.

¿Sientes que pierdes el apetito?, ¿Te cuesta llegar al clímax?, ¿Quieres probar algo y no sabes cómo decírselo a tu pareja?, Monotonía: ¿Necesitas nuevas ideas?, Juguetitos sexuales: ¿rivales o compañeros?, La doble penetración también puede ser cosa de dos, Terminologías: ¿qué significa....?, Adictos al bondage, La importancia de los preliminares, Posturas Ok y K.O., Sexo oral para él: variedades que le harán disfrutar al máximo, ...

Vivimos en una sociedad aparentemente abierta a todo, pero siguen existiendo multitud de tabúes que nos impiden disfrutar plenamente de todas sus sensaciones. Entre todos te darás cuenta de que hay más gente que opina igual y que tus deseos no son tan extraños como parece. Atrévete a compartirlos con nosotros.